Meta Ads y sistemas de captación para clínicas dentales y estéticas
La agenda llena, sin depender de la suerte.
Monto el sistema completo que llena tu clínica de pacientes que sí reservan tratamiento: campañas, página de captación, seguimiento y automatización. Sin depender del boca a boca, ni de la temporada, ni de una agencia que te cuenta clics en vez de citas.
Se empieza por el Diagnóstico de Captación. Solo acepto una clínica nueva al mes.

Es primero de mes. Abres la agenda de las próximas semanas y ahí están, otra vez, los huecos.
Y no es por tu trabajo. Tienes una de las mejores clínicas de tu zona. Pacientes que te adoran, que te traen bombones en Navidad, que preguntan por ti. Pero la agenda va a rachas. Y cada primero de mes vuelve el mismo nudo en el estómago: ¿de dónde van a salir los pacientes nuevos este mes?
Justo al lado, la franquicia se llena a base de ofertas y descuentos del 50 %. Tú no quieres entrar en esa guerra. Tu trabajo vale lo que vale.
Así que un día te lanzaste. Contrataste una agencia que te prometió el oro. Le diste el presupuesto, montó unos anuncios bonitos… y a los dos meses tenías un informe lleno de alcance, clics y «me gusta». Y la agenda igual de vacía.
Y llegas a la conclusión de que a lo mejor la publicidad no es para tu clínica. Que los pacientes buenos, al final, solo vienen por recomendación.
Ya me la jugaron una vez con una agencia que me prometió el mundo y me dejó igual.
Otro mes que empiezo desde cero, como si lo del mes anterior no hubiera servido para nada.
A ver si este mes sí, que ya no sé ni qué probar.
Déjame contarte por qué eso no es del todo verdad.

Quién te va a llevar las campañas
Soy Sonia. Informática de profesión, publicidad por vocación.
Dieciocho años siendo la «todóloga» de una empresa: informática, programación, web, ecommerce, publicidad y dirección de ventas. Aprendí a llevar un negocio entero desde dentro, no en un curso.
Cuando esa etapa se acabó, coincidiendo con mi maternidad en solitario, tenía sobre la mesa otro trabajo fijo: sueldo, horario, ocho horas de oficina. La decisión lógica. Y dije que no.
Elegí parar un año entero y formarme en lo que de verdad me apasiona: la publicidad. Probé nichos fáciles que no me llenaban, hasta que encontré el mío: las clínicas. Porque en muchas vi lo mismo que había vivido yo: la sensación de que falta una herramienta más, un anuncio más, un curso más… cuando lo que falta es un sistema.
Lo aprendí a base de vivirlo: hacerlo todo no es hacerlo bien. Y la suerte no sostiene ningún negocio.
Por eso hoy trabajo con pocas clínicas, pero metida hasta el fondo en cada una. No te hago «unas tareas» y desaparezco. No hay comercial que te vende y becario que te lleva: hablas conmigo de principio a fin. Estoy de lunes a viernes: en ese horario me tienes a mí. Los fines de semana no trabajo, y prefiero decírtelo ahora que quedar bien y fallarte en el mes dos.
No soy un proveedor de anuncios. Soy parte de tu equipo.
Miro tus márgenes por tratamiento antes de decidir qué anunciar. Te digo qué no conviene promocionar aunque te dé volumen. Miro cada mes lo que anuncia la clínica de al lado, no solo lo que hacemos nosotras. Y si algún mes veo que el problema no son los anuncios sino que nadie contesta el teléfono a tiempo, te lo digo, aunque no me toque a mí arreglarlo.
Tu clínica la llevo como si fuera mía.
El giro
La diferencia entre una agencia que te cuenta clics y una especialista que te cuenta pacientes.
La mayoría de las agencias que trabajan con clínicas te venden clics. Te mandan un informe con el alcance, las impresiones y el coste por mil. Todo muy bonito. Pero cuando llegas al final del informe y buscas la pregunta que de verdad importa —cuántas primeras visitas has conseguido— no está. O está escondida entre métricas que no significan nada para tu caja.
La diferencia no es técnica. Es de enfoque. Una agencia generalista optimiza para la plataforma. Una especialista en tu sector optimiza para tu agenda. No es lo mismo. Y cuando llevas meses pagando por la primera y esperando la segunda, la diferencia se nota en la facturación.
Las piezas sueltas no llenan agendas.
«Llevo meses invirtiendo en publicidad y no sé si me está sirviendo de algo.»
«Cada vez que hablo con una agencia me venden lo mismo y nada cambia.»
«Mi agenda depende del boca a boca y eso me da miedo.»
«No sé cuánto me cuesta conseguir un paciente nuevo.»
«Tengo una clínica excelente pero la gente no me conoce.»
«Cada mes empiezo desde cero, como si lo anterior no hubiera servido.»
Si te has visto en dos, sigue leyendo. Esto es para ti.
Qué es el Método AGENDA
Un grifo de pacientes para tu clínica.
No te voy a vender «campañas». Te voy a montar un sistema. Un sistema que funciona como un grifo: lo abres y entran solicitudes. Lo cierras y paran. Y mientras está abierto, no tienes que pensar en si hoy va a entrar alguien. Lo hace solo.
Se llama Método AGENDA. Son seis fases, una detrás de otra, y cada una existe por un motivo. No son pasos de marketing. Son pasos de negocio.
Análisis
Entender tu clínica antes de gastar un euro
Antes de tocar Meta, me siento contigo y entiendo tu clínica. Qué tratamientos son rentables. Cuáles no. Cuánto vale cada primera visita. Cuánto puede costar conseguirla. Sin esto, cualquier campaña es una lotería. Y miro qué está anunciando ahora mismo tu competencia en tu zona: qué tratamientos promocionan, con qué oferta y desde cuándo. Casi siempre ahí está la explicación de por qué la clínica de al lado no para.
Lo que consigues: saber en qué inviertes cada euro y por qué.
Gestión
Te monto el sistema entero, no solo los anuncios
No te doy un par de anuncios y que te arregles. Te monto la página de captación, configuro el seguimiento, preparo los mensajes de WhatsApp y conecto todo para que el paciente llegue del anuncio a la cita sin perderse por el camino.
Lo que consigues: el sistema montado sin haber aprendido nada de Meta.
Encendido
Campañas activas en 14 días
Desde que empezamos, tienes campañas activas en dos semanas. No tres meses de setup. No reuniones que no terminan. Catorce días y tu sistema está captando pacientes.
Lo que consigues: campañas activas y solicitudes entrando en las primeras semanas.
Notoriedad
Creativos y ángulos que no se queman
Los anuncios se queman. Lo sé. Por eso cada pocas semanas renuevo los creativos y pruebo ángulos nuevos. No por estética: porque un anuncio que deja de funcionar te cuesta dinero cada día que sigue activo.
Lo que consigues: anuncios que no se queman y que suenan a tu clínica, no a plantilla.
Datos
Reporting de negocio, no de vanidad
Cada mes te mando un reporting. Pero no de alcance ni de impresiones. De primeras visitas, de coste por cita y de facturación estimada. Los números que de verdad importan para decidir si seguimos invirtiendo o no. Y cada mes te cuento también qué han cambiado los de al lado: qué anuncios han sacado, cuáles han quitado y con qué oferta están entrando. Casi ninguna agencia te cuenta esto: te cuenta lo tuyo.
Lo que consigues: saber exactamente qué te trae pacientes y qué no.
Automatización
Que el sistema trabaje también cuando tú no puedes
Cuando el sistema está funcionando, lo automatizo. Que el paciente que escribe a las once de la noche reciba una respuesta. Que el seguimiento se haga solo. Que tú no tengas que estar encima de cada mensaje. Y hay un motivo práctico: yo no estoy a todas horas ni los fines de semana, y tu clínica recibe mensajes a las ocho de la tarde y el sábado. El agente cubre exactamente esas horas. No sustituye a nadie: contesta cuando ni tú ni yo podemos.
Lo que consigues: que no dependa de que alguien conteste el móvil a tiempo.
Cómo se implanta
En qué orden montamos esto
No te vendo todo el primer día. Lo monto en el orden en que de verdad te sirve.
La base
Auditoría, oferta gancho, página de captación, medición y campañas activas. Aquí se decide si el grifo abre. Todo lo demás depende de esto.
Cualificación
Cuando ya entra volumen suficiente para que valga la pena, montamos el agente de WhatsApp que responde al momento y filtra al curioso del paciente real. Automatizar antes de tener volumen no te ahorra nada.
Orden y escala
Si el sistema lo pide, pasamos el seguimiento a un CRM de verdad y automatizamos también el agendamiento. Y subimos presupuesto en lo que ya está rindiendo.
Cada escalón se decide con números encima de la mesa, no por calendario. Y si un mes no toca, no toca.
Qué incluye cada mes
Estrategia de captación personalizada para tu clínica
Página de captación optimizada para convertir visitas en citas
Gestión de campañas en Meta Ads (Facebook e Instagram)
Creativos y copys renovados cada pocas semanas
Seguimiento y reporting mensual de primeras visitas y coste por cita
Informe mensual de competencia local: qué está anunciando tu competencia en tu zona y qué ha cambiado respecto al mes anterior
Seguimiento de cada solicitud para que no se te enfríe ninguna.
La automatización con agente de WhatsApp es un módulo aparte: se monta a partir del tercer mes, si hay volumen que lo justifique.
Garantía sobre lo que sí controlo: el montaje y la captación. Del resto —atender bien a quien entra— te encargas tú.
Primeras visitas
Cuántos pacientes nuevos han pedido cita este mes. No clics, no solicitudes. Pacientes que han reservado una primera visita.
Coste por cita
Cuánto te ha costado cada una de esas primeras visitas. Un número que puedes comparar con lo que vale el tratamiento y saber si estás ganando dinero o perdiéndolo.
Facturación estimada
Lo que esas primeras visitas representan en facturación potencial para tu clínica. El número que de verdad le importa a tu cuenta.
Cada mes miras esto. No clics. No alcance. No «me gusta».
Para llenar la agenda no te hace falta esto.
Una agencia generalista
Que no conoce la diferencia entre un implante y un blanqueamiento. Yo la sé, porque trabajo exclusivamente con clínicas.
Un community manager
Que publique por publicar en Instagram. No necesitas más posts. Necesitas más pacientes en la agenda.
Una web bonita
Que no convierte. Una web sin estrategia de captación es un folleto digital. Yo te monto una página que convierte visitas en citas.
Invertir más a ver si funciona
Invertir más en algo que no funciona no lo arregla. Lo arregla un sistema bien montado.
Imagina un lunes cualquiera.
Lunes
Abres el ordenador y ya hay solicitudes de primera visita que entraron durante el fin de semana. Ninguna se ha perdido: están registradas y esperándote. No has tenido que rezar para que suene el teléfono.
Entre semana
Van entrando primeras visitas nuevas. Gente de tu zona que no te conocía y que pide cita para un tratamiento, no para preguntar precio. No tienes que perseguir a nadie.
Viernes
Cierras la semana y miras el panel: cuántas primeras visitas entraron y cuánto te costó cada una. En euros, sin tener que interpretar nada.
Fin de mes
Miras la agenda del mes que viene y ya sabes, más o menos, lo que va a entrar. Puedes planificar. Subir precios. Pensar en ampliar equipo.
Por primera vez, el crecimiento de tu clínica no depende de la suerte.
Tu zona, o la de tu competencia. No las dos.
No trabajo con dos clínicas que compitan entre sí. La que entra en tu zona, entra sola. Si tu zona está libre, es tuya. Si ya está ocupada, te lo digo el primer día y no te hago perder el tiempo.
Y además solo acepto una clínica nueva al mes. No es postureo: aquí no hay equipo detrás. Lo llevo yo —la estrategia, los creativos, la optimización semanal y el WhatsApp que te contesta el martes por la mañana—. Ese es el servicio, y es también el límite.
Cuando trabajas conmigo no eres una cuenta más en una cartera de cuarenta. Te contesto yo, no un community. Cuando hay que decidir algo, lo decidimos juntas. Y conozco tu clínica, no «el sector».
Si tu zona está libre hoy, puede no estarlo dentro de dos meses.
Se empieza por el Diagnóstico de Captación.
No es una auditoría ni una llamada para venderte algo. Reviso tu clínica, tus campañas —si las tienes—, tu zona y lo que está anunciando tu competencia, y te entrego un plan concreto: qué necesitas, qué no, y por dónde empezaría. Nos vemos una hora para que te lo explique.
Si después del Diagnóstico decidimos trabajar juntos, el importe se descuenta del arranque. Si no, te quedas con un plan claro y sin compromiso. No pierdes nada. Y sales con un informe de lo que está anunciando tu competencia en tu zona ahora mismo, lo montemos juntas o no.
El precio final depende del sector, de cuántos tratamientos llevemos en campaña y en cuántas zonas.
La inversión en anuncios va aparte y la pones tú directamente en Meta: desde 600 € al mes, según tu zona y tus tratamientos. Precios más IVA. Permanencia mínima de tres meses: es lo que tarda el sistema en estar montado, aprender y darte datos con los que decidir. Después, te vas cuando quieras.
Si después del Diagnóstico crees que no te ha servido, te devuelvo los 297 €.
¿Y si no tienes clínica?
Mi especialidad es una y no la disimulo: llenar agendas de clínicas dentales y estéticas.
Pero el sistema es el mismo para cualquier negocio que venda algo caro y necesite que le contacten: la página que convence, las campañas que traen a quien de verdad compra, el seguimiento que no deja escapar a nadie y la medición que dice la verdad. Últimamente lo estoy montando entero —web y campañas— para lanzamientos y para marcas de servicios, y funciona igual de bien.
Trabajo así fuera de mi nicho con dos condiciones: proyecto completo (embudo y campañas, no piezas sueltas) y uno cada vez, para no quitarle horas a las clínicas que ya llevo dentro.
Si es tu caso, cuéntamelo. Te digo en 48 horas laborables si puedo hacerlo bien o si es mejor que no.
Preguntas frecuentes
Sí. Te monto la página de captación desde cero. No necesitas una web previa, ni un catálogo, ni nada. La página de captación funciona por sí sola.
Las campañas están activas en 14 días. A partir de ahí, las primeras solicitudes suelen entrar en las primeras semanas. Cada clínica es distinta y el tiempo real depende de tu sector, tu zona y tu presupuesto.
La inversión en anuncios va aparte de mis honorarios y la pones tú directamente en Meta. Lo mínimo razonable es desde 600 € al mes, pero depende de tu zona y tus tratamientos. En el Diagnóstico te digo un número realista para tu caso.
Solo trabajo con una clínica por zona y especialidad. Si tu vecino ya es cliente mío, no puedo trabajar contigo. Y viceversa.
Tres meses. No es para atarte: es el tiempo que necesita el sistema para estar montado, que las campañas aprendan y que tengas datos reales con los que decidir. Irse antes es pagar el montaje y no ver el resultado. A partir del cuarto mes, te vas cuando quieras y sin penalizaciones.
No, y no te dejaría. El agente de WhatsApp y el CRM se montan cuando hay volumen que lo justifique, normalmente a partir del tercer o cuarto mes. Antes de eso, automatizar es pagar por algo que no te ahorra tiempo todavía.
De lunes a viernes. El horario concreto lo acordamos al empezar y queda por escrito en la propuesta. No te voy a prometer disponibilidad 24 horas para luego no cogerte el teléfono. Tu clínica, en cambio, sí necesita responder por la tarde y el fin de semana: para eso está la última fase del método.
No. Mi trabajo es estrategia, captación y optimización. Si necesitas gestión de redes, te recomiendo a alguien que lo haga bien.
Tres números: primeras visitas, coste por cita y facturación estimada. Nada de alcance, impresiones ni me gusta. Los números que de verdad importan para tu caja.
Te quedas con el plan y no pasa nada. El Diagnóstico es un trabajo real, no una venta disfrazada. Si no encajamos, te lo digo y te ahorras tiempo y dinero.
Principalmente. Fuera de mi nicho cojo un proyecto completo cada vez, y solo si encaja. Cuéntamelo y te lo digo con sinceridad.